El problema de los tres cuerpos

Las capacidades tecnológicas de China han experimentado un ascenso abrupto en cerca de 40 años para posicionarse a nivel mundial. Armado con la mayoría de graduados de programas de STEM en el mundo, el gobierno chino también ha enfatizado la importancia de la innovación tecnológica. Esto ha llevado a la creación de compañías tecnológicas de clase mundial que siguen empujando los límites de la innovación, y al mismo tiempo transforman la vida diaria del pueblo chino.

Este insaciable deseo de progreso científico e innovación es muy evidente en la trilogía de Liu Cixin “El recuerdo del pasado de la Tierra”, mejor conocido como “El problema de los tres cuerpos” por el título del primer volumen. Publicado en el 2007, es considerado una obra maestra de la ciencia ficción china y mundial, y ha inspirado a millones en China y el mundo para imaginar y crear un mundo con tecnologías que alteren fundamentalmente la realidad.

Liu Cixin era ingeniero computacional en una planta de energía en la provincia de Shanxi, donde pasaba las noches escribiendo ciencia ficción, imaginando mundos e historias con gran profundidad. “El recuerdo del pasado de la Tierra” exhibe esta imaginación tan sofisticada desde un punto de vista que pocas veces es eclipsado por el género de la ciencia ficción. La creatividad de Liu se extiende a lo largo de millones de años, y lleva al lector a un viaje a lo largo de la del primer contacto de los humanos con una raza alienígena, los Trisolaranos.

Citando las influencias tempranas de George Orwell y Arthur C. Clark, Liu desarrolló una inclinación por la claridad en medio de la complejidad en su estilo de escritura. El poder de narrativa de Liu se basaa en su increíble entendimiento de los detalles de la historia científica. Liu abarca cuestiones de física a lo largo de la trilogía, y explica con destreza conceptos científicos complejos. Siempre ha dicho que la ciencia crea la estructura de sus narrativas, mientras que los personajes en sus historias habitan un mundo nacido a partir de la curiosidad científica. De esta manera, Liu encarna un nuevo ethos del pueblo chino, que cada vez están más fascinados e inspirados por la capacidad de innovación tecnológica.

Liu Cixin

Liu alcanzó fama a nivel de China, ganando la mayor distinción para la categoría de ciencia ficción con un nombre muy propio: El Galaxy Award. En ese entonces, en el 2014, el “Problema de los tres cuerpos” ya había sido brillantemente traducido por el autor chino-estadounidense Ken Liu. Esto llevó a que una nueva generación llevara a la fama internacional a Liu Cixin quien, a pesar de su nueva fama literaria, permaneció en su puesto de trabajo en la planta de energía. En 2015 se convirtió en el primer escritor asiático en obtener el Premio Hugo, el mayor premio dentro de la ciencia ficción.

El expresidente estadounidense Barack Obama incluyó la trilogía en su lista de lecturas recomendadas, y la serie también ha recibido el apoyo del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg. La narrativa de Liu trasciende divisiones culturales, y en sus historias habla de cómo la Tierra debe unir fuerzas para enfrentarse a la amenaza estraterrestre de Trisolaris, el cual está en búsqueda de un ambiente que pueda mantener vida después de que su propio hogar se convirtiera en una tierra desolada.

La lucha por la supervivencia lleva al lector a lo largo de tres volúmenes de entretenimiento. En ocasiones somete al lector a dilemas morales, mientras Liu desarrolla tramas y pone a prueba los límites de la habilidad humana para resolver problemas. La serie cuestiona los sistemas básicos de valores que tenemos como seres humanos y cómo responden estos sistemas ante situaciones extremas. Por ejemplo cuando Trisolaris domina el planeta Tierra y condena a la humanidad a reubicarse en Australia, el caos lleva a los humanos a desear el orden y la estructura de un liderazgo autoritario y totalitario.

Además, la escasez de recursos ocasionada por el conflicto con Trisolaris hace que la gente considere la sustentabilidad como fuente de producción, una alusión a la crisis global que podría traer el cambio climático. Las estructuras sociales y el manejo de recursos son dos temas importantes en la serie, ya que la gente lucha por priorizar la supervivencia a largo plazo de la especie humana en lugar de adoptar una aproximación miope y cortoplacista que busque saciar los intereses nacionales. Esto queda muy claro en el establecimiento de una fuerza multinacional espacial, que aunque neceista de una cantidad masiva de recursos, tiene prioridad porque es considerada como la única forma de combatir la llegada inevitable de los trisolaranos. De manera similar, la cooperación sería útil hoy en día para combatir el cambio climático, pero las crecientes temperaturas y el deterioro climático son amenazas menos tangibles que la llegada de una raza alienígena, aunque la ciencia sugiere que tal vez sea igual de peligroso.

portada de "El problema de los tres cuerpos" de Liu Cixin

La serie tiene varios episodios en los que lleva a la humanidad a la orilla del precipicio, literal como psicológicamente, mientras los seres humanos emprenden una exploración de un nuevo universo a sus pies. El desarrollo de la serie comienza en la Tierra, y lentamente transcurre hacia un enfoce más cósmico, con el final de la serie trazando nuevas rutas para la diáspora cósmica humana. Esta exploración de los confines del cosmos desentierra una sensación de soledad en el infinito de nuestro espacio.

Por toda esta genialidad técnica, el estilo de Liu Cixin no está exento de emociones, ya que hay temas apasionados de amor y sacrificio a lo largo de la serie, que mantiene a la humanidad y a las generaciones futuras dentro de una era espacial en la que las distancias crecen, y el sentimiento de aislamiento se difunde.

En resumen, la trilogía del “Problema de los tres cuerpos” es ya un eterno clásico de la literatura y aunque representa la cúspide de la ciencia ficción, puede ser disfrutado por entusiastas de cualquier género, ya que la historia atiende cuestiones sobre la humanidad y la sociedad de una manera que es entretenida e invita a la vez a la reflexión. Para cualquiera que esté interesado en el futuro, Liu ofrece un ejemplo genial de lo que es posible cuando la imaginación humana y las innovaciones tecnológicas trabajan de la mano.

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