El viernes 28, el gobierno de Corea del Norte lanzó un misil balístico intercontinental (ICBM) con la capacidad de alcanzar Washington. Pese a este nuevo desarrollo armamentista y la presión de Estados Unidos, Beijing no intervendrá en la península.

De acuerdo al gobierno de Kim Jong-un, el nuevo misil podría alcanzar la costa este de Estados Unidos. Podría llegar a ciudades como Nueva York o Washington. De ser así, el Hwasong-14/KN20 representa un cambio en el balance de poder de la región.

Luego de que Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos, comenzó a presionar a Xi Jinping para que se involucrara más en la región. Incluso accedió a no etiquetar a China como manipulador de la divisa como incentivo. Si bien el gobierno central accedió a prohibir la exportación de carbón, no desea ir más allá de las sanciones económicas. La inacción en la península coreana se debe más a una política que a una falta de interés. Y es que al gobierno chino le conviene que se mantenga el régimen de Kim Jong-un.

Una breve historia de Corea del Norte

Al término de la guerra Ruso-Japonesa en 1910, la península coreana quedó en manos de los japoneses. Estos reprimieron a los coreanos, tratando de suprimir sus tradiciones y cultura. Entre los líderes guerrilleros coreanos que lucharon contra los japoneses se encontraba Kim Il-sung. Luego de la expulsión de los japoneses Kim sería el primer líder de Corea del Norte.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, la península quedó dividida a lo largo del paralelo 38 en dos zonas. La parte norte quedó ocupada por la Unión Soviética y la parte sur por Estados Unidos.  En 1950 el ejército de Corea del Norte intentó invadir el sur para imponer el comunismo en toda la península, pero el ejército estadounidense intervino y expulsó a las tropas norcoreanas. Cuando las tropas norteamericanas estuvieron cerca de arrasar con el ejército norcoreano y tocar la frontera con China, esta intervino en favor del vecino del norte.

Aunque las tropas estadounidenses se retiraron al paralelo 38, nunca se firmó un acuerdo de paz entre las dos Coreas. Esto quiere decir que aún hoy en día no ha cesado la guerra entre ambos países. Desde entonces, Kim Il-sung fue sucedido por Kim Jong-il y este a la vez por Kim Jong-un. Históricamente, la dinastía de los Kim ha contado con el apoyo de China. Inicialmente fue respaldada por compartir la misma ideología, pero debido a las acciones cada vez más impredecibles de su gobierno actual, China se ha distanciado. Aún así, es el principal socio comercial del país, que se encuentra de otra forma aislado del resto del mundo.

La geopolítica de Corea del Norte

Las tropas estadounidenses continúan estacionadas en Corea del Sur, por lo que Corea del Norte está bajo amenaza constante. Una forma de voltear la balanza a su favor es el desarrollo de armas nucleares. La capacidad nuclear haría que Estados Unidos pensara dos veces antes de invadir Corea del Norte. Aunque en las últimas décadas han habido diálogos e intentos de negociación para que el país abandone el proyecto nuclear, parece que nada ha dado resultado.

Lo que nos lleva a la situación actual. Estados Unidos no ha intervenido todo este tiempo porque China tomaría represalias. Aunque la alianza ideológica entre China y Corea del Norte ha quedado atrás, a China le conviene que la estabilidad del país. Y es que Corea del Norte es una zona de amortiguamiento entre China y Estados Unidos. Si las tropas norteamericanas tomaran el territorio norcoreano, no habría una barrera entre éstas y China.

Por otro lado, una intervención unilateral de China tampoco es posible. En primer lugar, porque Estados Unidos tiene tropas estacionadas en Corea del Sur y Japón. En segundo lugar, porque al derrocar el régimen de Kim Jong-un resultaría más costoso que dejarlo. Esto es porque una falta de gobierno generaría una crisis de refugiados y muy posiblemente grupos guerrilleros en la región, un costo que China prefiere no pagar.