Retos de la economía china para el 2019

Un grupo de economistas chinos de Beijing han circulado un “top ten” de las dificultades que encara la economía China. Aunque es una lista hecha en el 2018, es un preámbulo para lo que se espera en el 2019.

Los retos de la economía China: 10 problemas a resolver

1. La guerra comercial con Estados Unidos

China ha mantenido de manera consistente un desequilibrio comercial con Estados Unidos. China vende, pero no compra. El desequilibrio ha crecido más hasta llegar al 2018. Es una de las causas centrales de la guerra comercial. Estados Unidos ha decidido que no permitirá un déficit comercial con otras economías. Entonces debemos asumir que la guerra comercial con Estados Unidos no se resolverá hasta que el déficit desaparezca. Como dicha resolución no es inminente, la guerra continuará, presionando cada vez más a la economía China.

2. La desaparición de Made in China 2025

Del 2015 al 2017, China nombró a la política de Made in China 2025 su política central para el desarrollo de la economía china. Debido a la presión de Estados Unidos, Europa y Japón, la discusión pública del programa ha cesado. La oposición extranjera a este programa está basado en dos factores:

a. Los avances en el expertiz técnico delineados en el programa no dependen de la innovación doméstica. En su lugar, el programa depende de una transferencia de tecnología forzada que es percibida como robo de Propiedad Intelectual. Estados Unidos expresó su objeción a esta aproximación en su sección 301. Se puede ver el reporte más reciente de la sección 301 de los representantes de comercio aquí.

b. Made in China 2025 es un programa ampliamente visto fuera de China como un proyecto para posicionar a China y poder utilizar su tecnología para aumentar su poderío.

Sin una resolución a a. y b., será difícil para china revivir el programa abiertamente.

3. Mercado de bienes raíces congelado

El mercado de bienes raíces ha sido utilizado para ayudar a financiar tanto al gobierno central como a gobiernos locales. El crecimiento constante de los precios de bienes inmuebles ha sido tratado como una “transfusión de sangre”. Pero al final el alza en el precio continúa y la inflación llevará a una burbuja. Pero reventar la burbuja ahora llevará a cortes en fondos necesarios para el gobierno y podría causar problemas sociales en una población que nunca ha experimentado una caída en el mercado de bienes raíces. Por esta razón, las políticas de bienes raíces están congeladas.

4. El valor del renminbi se encuentra entre la espada y la pared

El renminbi se ha debilitado a lo largo del 2018 y ahora se aproxima a 7.0 yuanes por dólar. El renminbi ha sido manipulada, por lo que el gobierno central tiene que decidir: ¿Debe dejar que su valor siga al alza? ¿O debe dejarlo caer? La presión para devaluarla es fuerte, pero llevará a resultados poco placenteros. Con un renminbi débil, China corre el riesgo de ser catalogado como un controlador de la divisa por Estados Unidos y otros. Una divisa débil motiva a más fuga de capital, que ya es un problema para la economía china. Un renminbi débil también significa que los precios del petróleo, carbón y otros minerales incrementa. Pero mantener el valor de la moneda requerirá que china haga uso de sus menguantes reservas de divisas internacionales para manener el valor actual.

5. PIB, deuda y falta de desapalancamiento

China actualmente mantiene un PIB fuerte al inyectar deuda en su economía. Aún con un mayor gasto de gobierno y una reducción en impuestos y tasas de interés, muchos economistas chinos y extranjeros creen que el PIB no está creciendo a la cifra anunciada de 6.5%. Esto significa que la economía ha dejado de responder a la inyección de deuda, a pesar de que el gobierno continúa haciéndolo. Esto eventualmente llevará a una forma de contracción económica inducida por la deuda. Una alternativa es comenzar el desapalancamiento ahora. Pero la economía está tan hinchada, que un desapalancamiento muy seguramente llevará a una recesión, un resultado que conducirá a problemas sociales. Así que China se encuentra en una encrucijada. Hay dos caminos que puede tomar, y ambos llevan a callejones sin salida.

6. Deuda de gobiernos locales

Los gobiernos locales en China no tienen permiso para imponer impuestos. Financian sus programas de infraestructura e inversión generando deuda. Mucha de su deuda está “fuera del registro” a través de entes financieros que los gobiernos locales poseen. Aunque la deuda local se estima que es del 20% del PIB, algunos economistas calculan que es de 100% o más. El gobierno central ha propuesto resolver este problema permitiendo a entidades financieras locales declarar la bancarrota. Pero con una deuda del 100% del PIB, esta aproximación no es factible por el impacto negativo que generaría en el sistema bancario y las economías locales. Pero continuar con la deuda tampoco es sustentable, dejando a los gobiernos locales sin alternativas de financiamiento.

7. El colapso de mercados de capital no bancarios

Ya que los negocios privados y los ciudadanos no tienen acceso a financiamientos bancarios, el mercado de capital no bancario ha crecido como una alternativa. En el 2018, tres componentes principales de este mercado han colapsado: Los préstamos P2P, la deuda corporativa de compañías privadas (bonos) y fondos de capital privado. Este colapso resultó en disturbios sociales. Más importante aún es que no se ha propuesto aún una alternativa a este tipo de financiamiento.

8. El colapso de los mercados de capitales públicos

La bolsa de valores de Shanghái fue creada para ayudar a financiar a empresas estatales seleccionadas. Más tarde evolucionó a un sistema para extraer dinero de inversionistas privados. Los precios de las acciones chinas nunca se han basado en factores del mercado. Los precios se fijan y manipulan por el gobierno central. Los pequeños inversionistas privados que se han quedado en el sistema tratan al mercado de acciones como un casino que al final favorece a quienes apuestan. En el 2018 se volvió obvio que no es verdad que el gobierno pueda garantizar que el mercado de acciones aumente de valor. Entonces el “dinero inteligente” dejó el mercado. Esto ha dejado sólo a los inversionistas pequeños y a quienes crean el mercado dentro del gobierno. Cuando se vio claramente que el mercado había perdido su habilidad de levantarse, hasta los pequeños inversionistas han comenzado a abandonar el barco. No sólo ha llevado esto a una baja en el mercado, también se está secando el oasis de financiamiento.

9. Reducción del sector privado

Bajo el liderazgo de Zhu Rongji, el slogan para la economía china a la vuelta del milenio era que “el sector privado avanza mientras el estado retrocede”. En la última década, la política se ha revertido. Bajo el gobierno actual, el slogan parece ser que “el estado avanza mientras el sector privado retrocede.” La meta es que las empresas estatales controlen más de los sectores importantes de la economía china. Pero las empresas estatales chinas son generalmente menos redituables que las compañías privadas, y esta transformación corre el riesgo de disminuir las ganancias.

10. Los tres motores de la economía se vuelven tres carretas

La inversión, el consumo doméstico y las exportaciones han sido los tres motores de la economía china en las últimas dos décadas, pero en el 2018 sufrieron de una disminución sustancial. La caída de uno sólo de los pilares es un golpe significativo, pero la caída de los tres al mismo tiempo ha tenido un impacto severo. Al mismo tiempo, las tres cargas de los ciudadanos han aumentado en la última década: Seguridad social para la tercera edad, la educación para los jóvenes, y sistema de salud para todos los de en medio. Con estos tres motores convertidos en “carretas” el descontento de los ciudadanos puede crecer.