Xi Jinping y Donald Trump

Dentro del folclor chino existe la leyenda del banquete de Hong Men. Según la leyenda, Liu Bang escapó de ser asesinado por Xiang Yu durante una cena en la que era invitado de honor. Para muchos internautas chinos, la comparación entre Liu Bang y Xi Jinping durante su visita a Estados Unidos fue inevitable.

Durante campaña, Trump prometió que regresaría los empleos que tomó China. También prometió aumentar las tarifas del gigante asiático, iniciando una guerra comercial. En su primer día como presidente llamó a la presidenta de Taiwán Tsai Ying-wen para después ceder y reconocer que sólo hay una China. El equipo de Trump también intenta forzar a que China tome medidas más severas contra Corea del Norte. Ahora que Xi Jinping visitó Mar-A-Lago.

¿Qué discutieron Xi Jinping y Donald Trump?

Al parecer, los resultados fueron pocos. Después de 18 horas de visita y dos rondas de entrevistas, Trump no logró ningún acuerdo. Ni sobre las relaciones comerciales sino-estadounidenses, ni sobre la crisis de Corea del Norte. A lo mucho se logró acordar que es preocupante la inflación del precio del yuan, y que se tratará de reducir el comercio neto. Rex Tillerson cometió un faux pas al usar las mismas palabras que el gobierno chino para describir las relaciones entre ambos estados: “no conflicto, no confrontación, respeto mutuo y cooperación en la que todos ganen”. Usar las palabras que Xi Jinping mencionó en una cumbre con Obama en Junio de 2013 fue visto como una forma de ceder ante China.

Mientras que Tillerson se mostró complaciente, hay quienes expresaron lo contrario. Steve Bannon y Peter Navarro mostaron una postura hostil. El segundo se ha autoproclamado experto en China. Navarro no habla chino, ni ha vivido en China, ni es reconocido por la academia estadounidense como tal. Mientras Bannon fue retirado del consejo de seguridad nacional, Navarro y Tillerson muestran dos posturas irreconciliables y un plan incongruente para China.

Faux pas durante la visita de Xi

El equipo de Trump parece no tener idea de lo que está haciendo en China. Pero el sentido común dice que durante una visita de Estado no hay que bombardear un país. El bombardeo de Siria fue descrito por Foreign Policy como “el equivalente a llevar a cabo una cena elegante para tu jefe y terminar en una competencia por ver quién grita más fuerte con la persona de al lado”. Mientras tanto, el gabinete de Trump afirmó que es una señal de advertencia para enemigos de EUA (Corea del Norte).

La falta de decoro durante la visita del premier chino no ayuda a mejorar la situación de la península coreana. Actualmente hay un ambiente tenso entre China, Estados Unidos y Corea del Sur debido a la implementación del THAAD (Terminal High Altitude Area Defense) en Corea del Sur. Para China, la implementación del THAAD no se trata de proteger a Corea del Sur de un ataque nuclear. Más bien se trata de reducir la efectividad de armas de largo alcance chinas.

Pero no todo es pérdida para China, Trump acaba de regalarles tiempo. Obama no pudo lograr consolidar su proyecto del pivote asiático en Asia por el conflicto en Irak. Trump se está adentrando en un pantano del cual tardará años en salir.