El 1 de Julio de este año se festeja el 20 aniversario de la transferencia de soberanía de Hong Kong a China. Para el gobierno, esto se conoce como 香港回归, o “retorno de Hong Kong”. Xinhua, la agencia de noticias del estado, emitió un video celebrando la ocasión. Mientras tanto un grupo de aficionados raperos otakus de Hong Kong llamó la atención por su video amateur pero novedoso.

20 aniversario de la transferencia de Hong Kong

 

La canción de ritmo acelerado explica la política de “un país, dos sistemas” que permite que Hong Kong, Macau y las Regiones Administrativas Especiales (SARs) mantengan su propio sistema económico y político.

En el video, una profesora explica a un salón de clases y explica la política de un país, dos sistemas como preparativos para un examen muy importante. La canción aclara los derechos de Hong Kong como una de las SARs. “China le ha dado a Hong Kong derechos como una gran caja de regalos”, dice la canción. “Incluyendo poder administrativo y legislativo, y jurisdicción independiente”.

La canción usa alternadamente mandarín y cantonés. En el video también aparece el rostro de Carrie Lam, quien será la próxima jefa ejecutiva de Hong Kong. En años anteriores grupos estudiantiles se han opuesto fuertemente a la imposición de líderes designados por el estado. El segundo verso muestra videos de la ceremonia de transferencia de soberanía en 1997. La canción dice “abajo humillación, arriba la soberanía” mientras la bandera británica desciende y la china sube.

Fotan Laiki, DIY rap

 

Por otra parte, una canción de rap llamó la atención de miles de oyentes. El rapero otaku proveniente de Hong Kong, YoungQueenz emitió un video en el que canta sobre su amiga Fotan Laiki (火炭麗琪), nombre que repite varias veces durante la canción. El video utiliza técnicas visuales poco ortodoxas que desafían la estética de los videos pop.

Para editar el video se requirió varios meses de edición. Para su filmación se utilizó equipo obsoleto, y en la edición YoungQueenz reemplaza el cielo de Hong Kong por galaxias y fondos surreales. El joven rapero además tuvo varias dificultades para grabar en zonas no autorizadas, como supermercados o en Art Basel, una sala de conciertos.

Hay quienes piensan que la seguridad en Art Basel fue uno de los mayores retos. Para nada. Aunque trataban de detenernos, seguíamos en lo nuestro. La parte difícil fue que sólo dos teníamos boletos VIP, así que los ocho tuvimos que reutilizarlos para entrar.

También hubo alguien que puso una piña en un museo. La gente pensó que era una obra de arte y empezó a comentar sobre ella y tomarse fotos. Empezamos a grabar el video y la gente nos apoyaba pensando que era un performance. Cuando llegó la seguridad pasaron de “estoy interactuando en un performance” a “esto es estúpido”.