女书

Los misteriosos caracteres que antes eran una forma de escape de la condición femenina ahora atraen a turistas.

HUNAN, China central – He Jinghua abre un libro borroso unido con hilo de algodón. Dentro se encuentran las letras de canciones escritas en un lenguaje críptico, incomprensible para el hablante de mandarín promedio. En su silla de ruedas, que utiliza desde un paro que tuvo hace dos años, la mujer octogenaria comienza a cantar.

Mientras los tristes sonidos escapan de sus labios, las lágrimas corren por su cara curtida por el tiempo. Su mente vuelve a hace 22 años cuando perdió a su hijo más joven en un accidente de tráfico. “Estos libros contienen mi tristesa,” dice He Jinghua. Señala una colección de cuadernos similares en rosa, verde y ocre, donde ella registra su vida en nüshu, una escritura sólo para mujeres.

En la remota comunidad de Jiangyong, la escritura ha pasado de madre a hija, de anciana a niña, por cientos de años. Para llegar a esta área escondida dentro de las colinas, los visitantes deben manejar por tres horas desde Guilin, la metrópolis más cercana y que colinda con la región autónoma de Guangxi. Al llegar, son saludados por una calle de tiendas regulares, incluyendo uno que imita el logo de KFC.

Se cree que esta aldea es el único lugar donde las mujeres utilizan nüshu, un nombre acuñado por los académicos que significa “escritura para mujeres”. Las locales, cuyas ancestros probablemente inventaron la escritura, lo conocen con otro nombre: “caracteres de patas largas de mosquito”, devido a la apariencia alargada, como de insecto. He Jinghua es una de el puñado de mujeres que todavía puede leer y escribir en nüshu.

Últimamente, nüshu probablemente tiene la mayor visibilidad. Se pueden ver sus caracteres – que constituyen una escritura fonética que registra el dialecto local – en señales de tiendas en anuncios en el centro de Jiangyong, gracias en parte a los esfuerzos del gobierno de mantener viva la escritura sólo para mujeres. Pero nüshu no existe ya con el objetivo original de darle a mujeres sin educación una forma de escape de sus sentimientos. En su lugar, la esencia del nüshu corre el riesgo de perderse debido a la estrategia de turismo de las autoridades.

Nüshu: Literatura amarga

abanico con nüshu
abanico con nüshu

Como muchas de las mujeres de la generación anterior a 1949, He Jinghua nunca aprendió cómo leer y escribir con caracteres chinos. En Jiangyong, las mujeres utilizaban nüshu para registrar sus sentimientos de melancolía: tristeza al dejar de vivir con sus padres al contraer matrimonio, duelo al perder a un ser querido, corazones rotos, remordimientos. Como el hiragana japonés, cada caracter del nüshu corresponde a una sílaba. Esto hace que sea más fácil de aprender que el mandarín, donde una sílaba puede ser técnicamente representada por un sinnúmero de caracteres.

Los poemas en nüshu normalmente se cantan; cuando He Jinghua era niña, las mujeres en su comunidad se sentaban en pequeños grupos, cantando mientras tejían nüshu en pañuelos teñidos, abanicos y cintos.

Cuando China adoptó el gobierno comunista en 1949, la educación se volvió universal tanto para hombres como para mujeres. Ya no había una necesidad práctica del nüshu. Declinó el uso de la escritura sólo para mujeres, escapando del borde de la extinción durante la Revolución Cultural, cuando las tradiciones eran rechazadas y los libros y cartas escritas en nüshu fueron quemados.

He Jinghua recuerda vagamente aprender nüshu de niña, pero sólo comenzó a utilizarlo adecuadamente en los ochentas cuando se le pidió atender a académicos y expertos que acudían por montones a la pequeña aldea para hacer investigación de campo. En esa época, los académicos llamaban al nüshu un gran descubrimiento – pensaban que era la única escritura sólo para mujeres en el mundo.

En tiempos antiguos, las mujeres tenían pocas para expresar sus sentimientos de frustración y las dificultades de sus vidas. No podían quejarse con sus esposos – la sociedad patriarcal establecía que las mujeres debían sufrir en silencio. Nüshu se volvió una forma de aliviar la tristeza, y algunos creen que la tradición sólo puede ser alimentada con la desgracia. Cuando el hijo de He Jinghua perdió su vida en un choque de camión en 1996, lloró tanto que ya no podía escuchar claramente. Sitnió una enorme necesidad de perfeccionar el nüshu y expresar sus sentimientos. El año siguiente, cuando He Jinghua todavía sentía que la tristeza era interminable, pasó tres meses virtiendo su alma en su primer poema:

Le cuento mis tristezas al abanico de papel doblado.
Primero, mi ira de que mis padres se han ido;
segundo, mi rabia sobre mi destino desafortunado;
tercero, furia sobre mis muchas injusticias en vida.
Escribo en este abanico para poder difundir mi historia en todas direcciones.
Me siento a solas en mi habitación con una mente sin sosiego.
Me quejo de la miseria mientras la sangre corre por mis ojos.
Pasamos un buen tiempo durante el Año Nuevo.
La familia estaba unida y despreocupada.
Durante el siguiente mes,
el agua sabía dulce a pesar del clima frío.
La primavera vino con la llegada de febrero.
Las hojas brotaron de los árboles;
una orquídea creció de la maceta de jade,
soplando su fragrancia sobre los lagos.
Cuando llegó marzo, mi hijo se fue al más allá.
Sangre y lágrimas corren por mis hojos.
No veo el cielo ya.

En la casa iluminada por una luz tenue, Pu Qiucheng, esposo de He Jinghua, se sienta a escuchar a su esposa. La pareja contrajo matrimonio bajo órdenes de sus padres y casamenteros, y por un largo tiempo, Pu no sabía que su esposa podía escribir en nüshu. Los caracteres son todavía un misterio para él, pero cuando ella los lee en voz alta en el dialecto local, él entiende. Debajo de algunos de sus poemas, que se alargan como una larga línea de hormigas hasta el fin de la página, Pu ha traducido la escritura en los caracteres más comprimidos y cuadrados del mandarín estándar. A pesar de sus esfuerzos por traducir, apenas puede entender lo que él llama “literatura amarga”.

El tiempo corre para que la generación de He Jinghua mantenga la tradición viva. Ya ha pasado sus conocimientos de la escritura sólo para mujeres a su hija, pero su propia habilidad para proteger la escritura es limitada. Se recupera de un pero – pero es un proceso lento. Sólo hace cuatro años, ella bailaba en la plaza del pueblo con miles de otras personas como parte de un evento organizado para promover el nüshu. Ahora, He Jinghua batalla para caminar. Cuando ve el DVD del evento en su televisor, una luz titila en sus hojos nublados.

“Somos la generación más antigua [que utiliza nüshu],” dice He Jinghua. “Si el gobierno no presta atención, será tarde para rescatarlo.”

Un secreto abierto

Museo del nüshu
Museo del nüshu

Muchas veces se considera al nüshu como un lenguaje críptico, un medio misterioso para que las mujeres se comunicaran sin que los hombres lo supieran. La realidad es muy distinta, de acuerdo a Zhao Liming, profesora de historia del lenguaje chino de la Universidad de Tsinghua. La escritura siempre ha estado a la vista de todos – solo que en una cultura patriarcal, los hombres tenían poco interés en la escritura de las mujeres, dice ella.

En lugar de servir como una forma de comunicar ideas subversivas, el nüshu frecuentemente era utilizado para educar a las mujeres sobre cómo ser una esposa ideal de acuerdo a los preceptos confucianistas. Antes de una boda tradicional en Jiangyong, la madre de la novia solía cantar un poema en nüshu mientras ella se iba a casa del marido, exhortándola a ser una buena esposa.

Hija, por favor escucha el consejo de tu madre:
Lo más importante de una mujer es la castidad.
Muestra piedad filial a tus padres;
mantén una buena relación con tus hijos.
Serás la nuera de alguien más;
no será como cuando estabas en tu propia casa.
No te levantes tarde, levántate temprano, cuando el sol salga.
No te desveles desperdiciando la luz de las lámparas.
Respeta a tus mayores, ama a tus niños, mantén feliz a tu familia.
Escucha a tu esposo sobre cualquier tema.
Hija, ten en cuenta que tu madre te enseñó;
nunca olvides las lecciones de tu madre. 

Aunque no tenía la intención de ser un lenguaje secreto, nüshu puede ser difícil de aprender para el hablante de mandarín promedio. Gente de fuera debe primero aprender el dialecto local, conosido como tuhua, antes de poder entender la escritura para mujeres.

A pesar de décadas de investigación, los académicos no se pueden poner de acuerdo sobre los orígenes del nüshu. La escritura fue utilizada durante la dinastía Qing (1644 a 1912), aunque hay registros más antiguos que datan del siglo XIII. Sobre cómo fue creado, existen cuatro historias prevalentes. Algunos dicen que fue inventado por una concubina en la dinastía Song (960-1279). Otros dicen que Yaoji, la diosa de las nubes y la lluvia, les enseñó este lenguaje celeste a las mujeres. Otros dicen que el nüshu proviene de símbolos que eran trazados en huesos del oráculo durante la dinastía Shang, hace 3600 años. Algunos expertos dicen que la escritura es una combinación de caracteres chinos (hanzi) y el lenguaje de la gente de Yao, que constituyen el 60% de la población de Jiangyong.

Pero para los practicantes locales de nüshu la histora no es tan importante. Lo importante es mantener la tradición viva.

Una tradición distorsionada

Imagen con nüshu
Imagen con nüshu

En el centro histórico de Jiangyong, casi todas las tiendas tienen su nombre en ambos sistemas de escritura: hanzi nüshu. El hotel más lujoso en la aldea incluso tiene el nombre de la escritura para mujeres. Desafortunadamente, de acuerdo a Pu Lijuan, hija de He Jinghua, quien enseña la escritura a los locales, mucho del nüshu escrito en los letreros es incorrecto.

En 2006, el nüshu se volvió una de las primeras tradiciones en ser agregadas al sistema nacional de herencias culturales intangibles. Bajo este sistema, los practicantes tienen el estatus de “heredero”, lo que les da derecho a subsidios mensuales a cambio de preservar la cultura por medio de la educación, investigación y cooperación con departamentos públicos locales. Pero como todas las tradiciones con este estatus, la responsabilidad de proteger es a final de cuentas del gobierno. Lu Zhaohui, anterior oficial de gobierno responsable de de promover el nüshu dice que la única forma de promover que la gente aprenda la escritura es enseñalres que tiene beneficios prácticos.

Uno de los beneficios es el turismo, aunque la ubicación aislada de la aldea no ayuda. En el 2002, el  gobierno gastó más de 1.5 millones de yuanes (US$219,000) para cusntruir un museo en Pumei, una aldea Jiangyong donde la ahora fallecida heredera del nüshu Gao Yinxian vivió. El museo está en una isla en medio de un río tranquilo, y sólo puede accederse por medio de un puente colgante. Cada verano, el museo ofrece cursos intensivos gratuitos de nüshu, enseñados por siete herederas designadas, incluida He Jinghua. Pero sólo hay un puñado de visitantes.

Hu Xin, quien trabaja de tiempo completo en el museo, dice que los visitantes llegan todos los días, pero los números no afectan cómo hace su trabajo.

A la edad de 30, Pumei es la heredera más joven, y pasa los dóias guiando a los turistas, escribiendo en caligrafía delicada, y enseñando a estudiantes. Después de graduarse de la escuela vocacional en el 2006, regresó a la aldea y comenzó a trabajar como vendedora de boletos en el museo. No había más que hacer en la pequeña aldea, así que comenzó a pasar su tiempo libre aprendiendo a leer y escribir nüshu de una compañera de trabajo. Cuando el museo estaba corto de personal en el 2009, Hu se ofreció para cubrir turnos, y llamó la atención de oficiales públicos de la localidad. Desde entonces, Hu es la cara más joven del nüshu, incluso presentó la traducción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en una exhibición en Ginebra.

Los intereses personales de Hu se adecúan al objetivo del gobierno local en invertir en nuevo talento para conservar la tradición. Por un tiempo, el gobierno quiso establecer una clase extracurricular para estudiantes, pero no funcionó: Algunos parientes se opusieron a lo que creyeron que no les daría ventajas a sus hijos en el futuro. A pesar de los obstáculos, el gobierno de la provincia de Hunan publicó un libro de texto de nüshu en marzo.

Zhao, la profesora de la Universidad de Tsinghua, está decepcionada de los documentos oficiales en nüshu, que dice que están repletos de errrores. Aunque piensa que es bueno que el gobierno trabaje para producir souvenires que tienen la escritura, escribirla bien debe ser la prioridad. “Distorsionar la tradición es peor que perderla,” dice Zhao.

Zhao cree que los investigadores jóvenes y locales sólo se preocupan por las ganancias, no por preservar la cultura. “Es bueno que alguien haga ruido y difunda la influencia del nüshu,” dice Zhao, antes de dar una advertencia: “Estos oficiales necesitan pensar con la cabeza fría. No pueden decir cosas sin sentido y arruinar la reputación [de la escritura].

Sin embargo, para Hu promover la escritura no es solamente su forma de ganarse el pan, es su pasión. “Toda mi vida se centra en el nüshu,” dice. “Me da honor y expande mis horizontes.”

Una heredera resentida

Sólo se puede llegar a la cabaña de He Yanxin a través de un laberitnto de callejones empedrados cerca de la aldea montañosa de Heyuan. Los gallos merodean por las calles, y slogans pintados en rojo se desvanecen en los muros de ladrillo.

Los expertos creen que la última verdadera “heredera natural” de nüshu – aquella que aprendió el lenguaje desde la infancia y lo utilizó toda su vida- falleció en el 2004, así que estos días, He Yanxin es lo más cercano que tiene el país. He Yanxin pasó cuatro años aprendiendo la escritura de su abuela materna, una introducción más intensiva que la que pudo obtener He Jinghua, quien sólo aprendió unas cuantas palabras de su tía.

He Yanxin tiene una sonrisa dulce y un lado rebelde. Inusualmente para las mujeres de su época, ella perfeccionó el nüshu y el hanzi. Siendo una adolescente de 19 años testaruda, ya iba en contra de la corriente: Antes de ser entregada a su esposo por su madre, le envió una carta a su prometido diciéndole que no volviera a la aldea después de contraer matrimonio. Consiguió persuadirlo, y pasaron los primeros tres años de matrimonio separados. Eventualmente, He Yanxin cedió y se estableció con el esposo que no escogió.

A través de los años, He Yanxin trató de esconder su talento por el nüshu. Estaba muy ocupada cuidando de su familia mientras su esposo trabajaba primero como maestro de escuela, y luego como granjero. “Tenía 10 bocas que alimentar, si me dedicara a escribir nüshu, ¿quién los cuidaría?”

Lentamente comenzó a dedicarse al nüshu. Durante las últimas dos décadas, ha estado ocupada con foros, seminarios y proyectos de investigación. En el 2003, por ejemplo, He Yanxin ayudó a la profesora Zhao de la Universidad de Tsinghua a reconocer y catalogar cerca de 300 caracteres de nüshu. En el 2014, He Yanxin y otras cantantes de nüshu ayudaron al ganador del óscar Tan Dun a crear una sinfonía sobre la herencia de esta escritura.

Sin embargo, He Yanxin dice que el nüshu no es su negocio. “Hay otras personas que lo hacen.” Ahora pasa su tiempo en asuntos menores, como hablar con otros ancianos de la aldea.

He Yanxin cree que su contribución ha sido olvidada por los académicos y la comunidad. “La gente bebe agua de la llave, pero nadie recuerda quién cavó las pozas,” dice con amargura.

Para Zhao es una pena que He Yanxin no quiera seguir involucrada – pero ella también siente que su trabajo para estandarizar los caracteres del nüshu son subvalorados. Hay más trabajo que hacer para entender los orígenes de la escritura y decifrar caracteres que no han sido reconocidos. “Existen muchos problemas sin resolver,” dice Zhao.

Desafortunadamente, las últimas guardianas de la escritura para mujeres están envejeciendo. Algún día, la escritura – alguna vez la única ruta de escape para mujeres sin acceso a educación – vivirá solo en los letreros incorrectos para turistas.

Fuente: Sixth Tone