Estudiantes chinos marcharon sobre la plaza de Tiananmen hace 100 años en un movimiento que todavía da forma a la actitud del país el día de hoy.

En China, el 4 de mayo es el Día de la Juventud, un día festivo establecido por el partido comunista en 1949 y celebrado alternadamente desde entonces. Ese día en 1989, más de 100 mil estudiantes protestaron en la plaza de Tiananmen en Beijing, la piedra angular que llevó a los eventos del 4 de junio, cuando las tropas chinas abrieron fuego contra civiles.

Este año, el presidente de China y líder del Partido Comunista, Xi Jinping, hizo un llamado a los estudiantes a conmemorar el día de la juventud. No es el 30 aniversario de las protestas de 1989 lo que tiene en mente, sino el centésimo aniversario del 4 de mayo de 1919. Hace un siglo, otro grupo de estudiantes se reunieron en la Plaza de Tiananmen pidiendo que el mundo respetara la dignidad nacional de China.

En mayo de 1919, los aliados de la Primera Guerra Mundial que resultaron ganadores se reunieron en París para dar forma al mundo de la posguerra. La mayoría de occidentales saben que el resultante Tratado de Versalles influyó profundamente en la posterior historia europea a través del establecimiento de la Liga de las Naciones, el ascenso de Adolf Hitler, y eventualmente la Segunda Guerra Mundial. Algunos incluso saben cómo el tratado de paz, la Declaración de Balfur, y el acuerdo de Sykes-Picot crearon el Medio Oriente moderno. Pero los occidentales están menos concientes de que el Tratado de Versalles también puso en movimiento una serie de eventos que llevaron al ataque de Pearl Harbor por la armada japonesa, la Guerra Civil China, y las tensiones actuales entre Estados Unidos y China sobre la libre navegación en el Mar del Sur de China.

En 1919, China fue uno de los 32 aliados victoriosos que fueron representados en la Conferencia de Paz de París. Como Estados Unidos, China se unió tarde a la guerra, pero desde su inicio proveyó apoyo moral y material a los aliados. China oficialmente le declaró la guerra a Alemania y Astrohungría el 14 de agosto de 1917, pero hasta ese punto cientos de miles de trabajadores chinos ya se encontraban apoyando a la causa de los aliados en Francia, Medio Oriente y Rusia. El evento más célebre es el de los 94,146 miembros del Cuerpo de Trabajadores Chinos que servían en la armada británica, pero tal vez más del doble sirvieron en el frente oriental.

El mayor objetivo de China en la Primera Guerra Mundial era recuperar Qingdao y la península de Shandong. Alemania ocupaba el puerto chino de la ciudad de Qingdao en 1897, estaba en negociaciones de una renta forzada de la ciudad y sus alrededores que, como los británicos lo hicieron con los Nuevos Territorios de Hong Kong, sería devuelta en 1997. Pero en 1911 y en 1912, la dinastía Qing que había firmado esos acuerdos fue defenestrada. El nuevo gobierno en Beijing, conocido como el gobierno de Beiyang por las tropas que lo formaron, negoció con las potencias extranjeras para estaurar la integridad territorial de China. Buscó la restitución de tierras otorgadas durante la dinastía Qing con base en los tratados desiguales del siglo XIX, comenzando con Qingdao y la península de Shandong.

El problema para China no era que Alemania se rehusara a cooperar, era que el territorio alemán en la Península de Shandong había sido ocupada por Japón. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Reino Unido, desesperado por el apoyo naval japonés en el Pacífico, ofreció al país la base naval de Alemania en Qingdao a cambio de entrar a la guerra del lado aliado. Así, las fuerzas japonesas tomaron Qingdao en noviembre de 1914.

Como quedó claro que Japón no entregaría el territorio, estudiantes universitarios a lo largo de todo Beijing marcharon a la Plaza de Tiananmen en señal de protesta. El gobierno les advirtió que se dispersaran, pero desobedecieron. Los estudiantes prendieron fuego a un ministro de gobierno que estaba a favor de Japón y asaltaron físicamente a otro. Mientras el gobierno aplacaba a los manifestantes, huelgas en apoyo estallaron en las urbes chinas. El gobierno de Beiyang se dividió entre nacionalistas y simpatizantes de Japón, pero las manifestaciones llevaron a que tres oficiales pro-japoneses fueran despedidos, y a que todo el gabinete renunciara. Al final, 31 países y territorios firmaron el Tratado de Versalles. Pero no China.

4 de mayo de 1949, las primeras protestas estudiantiles

Movimiento del 4 de mayo frente a la plaza de Tiananmen

Las protestas del 4 de mayo fueron las primeras en su tamaño que ocurrieron en la Plaza de Tiananmen. Entonces como ahora, las universidades en Beijing eran administradas según el modelo occidental. Muchas de ellas incluso comenzaron como escuelas misionarias. La Universidad de Pekín, por ejemplo, tiene sus orígenes en la vieja Universidad Imperial establecida en 1898 para traer conocimientos occidentales a la capital. La Universidad de Tsinghua fue fundada con un préstamo del gobierno estadounidense, que redireccionó una porción de la indemnización pagada por China por la destrucción de propiedad estadounidense durante la Rebelión de los Bóxers. El centro nervioso de las protestas es la ahora clausurada Universidad de Yenching, que se formó a partir de la consolidación de cuatro escuelas misionarias estadounidenses.

Estas escuelas representaron algo nuevo y extraño para la clase gobernante establecida. Los generales del gobierno de Beiyang, caudillos y líderes de facciones habían crecido en un imperio multiétnico. La mayoría del territorio que la dinastía Qing gobernaba (o al menos así afirmaba) estaba habitado por extranjeros, pero cuando los estudiantes con educación occidental entraron a la plaza, venían de una cultura política distinta. Se les enseñó que los imperios eran una reliquia del pasado premoderno, y que los estados-nación eran la vía del futuro. Al haber atestiguado el colapso de imperios multiétnicos como los imperios ruso, turco y astrohúngaro en la Primera Guerra Mundial, ellos estaban impacientes por construir un estado-nación chino. Y al ver a Japón al otro lado del mar, vieron un estado en ascenso global. Su principal preocupación era que Japón se tragaría a China.

Así comenzaron las protestas del 4 de mayo que inspiraron el sentimiento anti-japonés en China. Esto llevó al boicot nacional de productos de importación japonesa y violencia contra japoneses en diversos puntos. En consecuencia, el movimiento del 4 de mayo se centró en el creciente nacionalismo chino, especialmente entre los chinos de la etnia dominante Han. Aunque corrió a la par con el Nuevo Movimiento Cultural del mismo periodo, un movimiento intelectual que se concentraba en deshacerse de las tradiciones confusianistas y la transición a la modernidad, el movimiento estudiantil del 4 de mayo era distinto. Los valores de la ilustración del Nuevo Movimiento Cultural no eran compatibles con el nacionalismo del Movimiento del 4 de Mayo, ya que el nacionalismo no necesitaba deshacerse de la tradición confusianista, aunque su fin último fuera derrocar al gobierno de Beiyang. Y ciertamente implicaba ir a la guerra contra Japón.

En los 20 años entre 1919 y el estallido de la Segunda Guerra Mundial en Europa, Japón firmemente avanzó en el territorio chino. El gobierno de Beiyang, que trató de balancear las exigencias conflictivas entre Japón, la Unión Soviética y occidente, no pudo resistir la ola de nacionalismo chino. Algunos de los líderes de las protestas del 4 de mayo participaron en la formación del Partido Comunista Chino (PCC) en 1921. Otros se unieron al Partido Nacionalista de Chiang Kai-Shek, el Kuomintang (KMT). Tanto el PCC como el KMT se opusieron al gobierno cosmopolita de Beiyang, adoptando ideologías alternativas de liberación y renovación nacional. El KMT finalmente derrotó al gobierno de Beiyang en el campo de batalla y estableció un nuevo gobierno en 1928.

El nuevo gobierno nacionalista encaró la agresión japonesa casi inmediatamente: en Manchuria, al noreste de China; en Hebei, la provincia del norte; y en Shanghái. En 1937, Japón invadió a China, iniciando la Segunda Guerra Mundial en Asia dos años antes de que Hitler invadiera Polonia. Aunque frecuentemente se olvida, Estados Unidos estaba profundamente involucrado en Asia en ese entonces. Al responder contra la agresión de China, un aliado de Estados Unidos, Washington puso restricciones a Japón en exportaciones de combustible aéreo, partes de aeronaves, y otros materiales de guerra. Al principio de manera voluntaria, estas sanciones después se volvieron más estrictas entre 1938 y 1940. El 25 de Julio de 1941, la administración de Franklin D. Roosevelt congeló todos los activos japoneses en Estados Unidos. En otras palabras, el ataque del 7 de diciembre de 1941 a Pearl Harbor fue una consecuencia directa del apoyo estadounidense de una China independiente.

Tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el PCC renovó su guerra civil contra el KMT. El PCC satirizó al KMT como una herramienta de imperialistas extranjeros, y se adjudicó la herencia nacionalista del Movimiento del 4 de mayo. Aunque la Unión Soviética proyectó la imagen de una internacionalización comunista, Mao Zedong abiertamente adoptó la retórica de liberación nacional. Después de proclamar la República Popular de China el 1 de octubre de 1949, el PCC promulgó su primera lista de días festivos, y el 4 de mayo se designó como el Día de la Juventud.

Partido Comunista, Partido Nacional

Movimiento del 4 de mayo

A diferencia de la Unión Soviética, que tenía la fachada de mantener partidos comunistas independientes en cada una de sus 15 repúblicas constituyentes, sólo hay un partido comunista chino. Cuando las falsas repúblicas soviéticas se convirtieron en países reales en 1991, el PCC redobló su visión de China como una sola nación. El gobierno chino promueve la migración de Han a provincias de mayoría musulmana al oeste de China. Gasta enormes cantidades de dinero para integrar a Tíbet en las redes de transporte nacionales. Trata de excluir al cantonés y otros dialectos regionales a cambio del mandarín. Y utiliza su alcance para controlar todas las formas de medios de noticias y entretenimiento para promover el nacionalismo chino.

Haciendo eco de 1919, el gobierno todavía hace uso del sentimiento nacionalista chino en el discurso de las inhóspitas islas Senkaku bajo posesión de Japón (conocidas en chino como las Islas Diaoyu). China también ha revivido reclamos de arrecifes y rocas en el Mar del Sur de China, con una retórica revanchista de restauración de la integridad territorial de China.

El nacionalismo del 4 de mayo, en otras palabras, sigue vivo. Este 4 de mayo, el presidente Xi Jinping dio un discurso por el Día de la Juventud en Beijing. Seguramente espera que su audiencia piense en el centenario de 1919, no en el 30 aniversario de 1989. Xi está jugando con el fuego al promover el recuerdo de las protestas estudiantiles de la Plaza de Tiananmen, pero mientras el PCC se divorcia de sus raíces comunistas, el nacionalismo del movimiento del 4 de mayo es lo único a lo que podrá recurrir.