#MeToo llega a China, pero no resuena

Con el comienzo del 2018, la campaña #MeToo se expandió a todo el mundo y motivó a miles de mujeres a levantarse en contra del acoso sexual. El movimiento finalmente parece haber llegado a China. Cientos de estudiantes universitarias firmaron peticiones llamando a las universidades a tomar acción contra el acoso sexual.

#MeToo en China continental

La campaña #MeToo en China comenzó con Luo Xixi, anterior estudiante de la Universidad de Beihang en Beijing. Luo acusaba públicamente a su anterior profesor de doctorado, Chen Xiaowu, de acosarla hace 14 años en un artículo con el hashtag de #MeToo en Weibo, una de las redes sociales más grandes en China.

La acusación pública de Luo atrajo inmediatamente la atención nacional. La Universidad de Beihang también emitió una declaración en su cuenta de Weibo, asegurando que la escuela ha establecido un grupo especial para investigar el caso. Además, el profesor Chen fue suspendido.

Inspirados por Luo, varios estudiantes – especialmente universitarios- se han motivado para delatar públicamente a sus acosadores. Gua Huaying, anterior estudiante de la Universidad de Beijing (una de las más prestigiosas de China), elaboró un bosquejo de una petición pública para que el actual director de la universidad establezca un mecanismo anti acoso sexual en el campus.

La estudiante sugería que la escuela debería organizar capacitación especial en acoso sexual para la facultad y los estudiantes, así como llevar a cabo encuestas anónimas sobre acoso entre estudiantes cada semestre. También propone establecer un medio para que los estudiantes reporten conductas extrañas, además de designar personal que atienda los casos. Dicha carta se ha difundido a estudiantes de más de 30 universidades. Cientos de ellos han firmado la petición.

Otros casos que llamaron la atención son: Luo Qianqian que comenzó el hashtag #WoYeShi (“yo también”); y Xu Yalu, quien reportó ser acosada en tres ocasiones por un anciano. La policía dijo que debido a la pobre salud del anciano, no podían hacer nada al respecto.

#MeToo en el trabajo

El South China Morning Post publicó el trabajo de Huang Xueqin, una periodista que realizó una encuesta en medio de la campaña de #MeToo. En sus resultados encontró que el 80% de las 250 encuestadas habían sido acosadas. La mayoría decide callar, y sólo el 3.3% renunció a sus trabajos. Sólo 1% acudió a la policía.

En 2013, el China Labour Bulletin publicó que hasta un 70% de las mujeres han admitido ser acosadas en el trabajo.

#MeToo en Hong Kong y en Taiwán

Mientras las audiencias occidentales  van una celebridad tras otra, en Hong Kong y en Taiwán se gestaban movimientos independientes. El primer caso registrado es de Lin Yi-han, quien luego de escribir una novela sobre la violación de una niña de 13 años se suicidó. Posteriormente los padres confirmaron que la novela se basaba en hechos reales.

Vera Lui, de 23 años reveló que fue asaltada sexualmente 13 veces por un tutor anterior. Al hablar, dijo que su intención era concientizar sobre el tema de #MeToo. La anterior escuela de Lui se ofreció a dar apoyo de manera inmediata y suspendió al tutor.

Semanas más tarde, Luisa Mak Ming-sze, Miss Hong Kong 2015, también salió a la luz. Louisa acusaba a Alfred Chan, presidente de la comisión de oportunidades equitativas de Hong Kong. Bey Logan, también de Hong Kong, fue foco de atención por ser asociado de Weinstein, además de que varias actrices lo acusaron de comportamiento acosatorio.

Censura y difamación: Motivos por los que #MeToo no avanza.

Sin embargo, esta campaña llamó la atención de los censores de gobierno. A pesar de que no involucra “información negativa” que ponga en riesgo la estabilidad social, los censores decidieron eliminar el hashtag de las redes sociales. De acuerdo a las autoridades, cualquier señal de insurrección es peligrosa. Muchos internautas se dieron cuenta que sus firmas fueron eliminadas de Weibo sin explicación alguna. Además, la carta desapareció.

Hasta ahora, la atención del público se ha basado en los hechos individuales y no en el fenómeno general. Como en otros movimientos anteriores, cuando la atención del público llega a cierto punto, el tema  es censurado. Hay poca transparencia en los medios y se previenen temas explosivos que generen una reacción del público.

Por otro lado, mientras en Estados Unidos las celebridades son los principales promotores de la campaña, las celebridades chinas se han callado. Tal vez el escándalo más reciente involucra a Zhang Ziyi (El tigre y el dragón), quien fue acusada por medios chinos en 2013 de acostarse con líderes del partido por dinero. Zhang demandó a los medios por difamación, y aunque ganó el juicio, su reputación sufrió. Desde entonces no ha tenido papeles protagónicos en películas.

A pesar de la censura, más ciudadanos chinos han hecho un llamado público a establecer mecanismos anti acoso. Para evitar la censura, no se hace mención de la carta.

Fuentes:

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