¿Ha desacelerado China su transición a una industria de servicios?

El mercado laboral chino se está transformando mientras la automatización lleva a despidos y los trabajadores encuentran empleo en la creciente industria de servicios. Pero la transición no es tan veloz como algunos lo hacen ver.

Existe una narrativa estándar sobre el mercado laboral chino. Los sueldos están aumentando a la vez que los trabajadores migrantes se vuelven más escasos y las manufactureras, que pierden su ventaja competitiva, están optando por la automatización para reducir costos. Esto está llevando a despidos masivos con trabajadores desplazados que encuentran empleo en la creciente industria de servicios.

Esta versión de una transición a gran escala de la fuerza laboral a una industria de servicios es constantemente repetida por economistas, líderes gubernamentales y medios del estado.

“Han habido constantes anuncios y planes sobre cortes y migración de trabajadores a nuevas industrias,” dijo Shehzad Qazi, Director Gerente de de la firma de investigación China Beige Book. “Beijing sigue publicando estos anuncios con números grandes.”

Es una historia sencilla, y tiene sentido. Pero, ¿es verdad? No del todo, y ciertamente todavía no.

Beijing es definitivamente sincero en su apoyo a la automatización. El gobierno ha puesto la ambiciosa misión de triplicar el número de robots industriales por cada 10 mil trabajadores en el sector manufacturero a 150 para el 2020. Esto elevaría a China al nivel de economías avanzadas, lo que Beijing espera que le ayude a mantener su estatus como la “fábrica del mundo”.

La presión de la industria manufacturera por el creciente costo de la mano de obra también es real. Los sueldos aumentaron un 6.8% tan solo en el 2017. El trabajador de fábrica promedio en China ahora gana más que su contraparte en casi cualquier país de Latinoamérica.

Muchas autoridades locales y grandes empleadores en China también hacen lo mejor para promover la automatización y reducir los costos de producción. Dongguan, un centro manufacturero en el sur de China, lanzó su osada campaña “Reemplacemos a los trabajadores por robots” hace cuatro años. Terry Gou, CEO del gigante productor Foxconn estableció la meta de implementar más robots que su millón de trabajadores humanos en el futuro próximo.

Pero la realidad es más compleja que lo que los encabezados hacen parecer. Aunque es cierto que algunas manufactureras están adoptando la automatización, muchas se rehusan a invertir en equipo costoso. Y aunque la mano de obra está transitando a una industria de servicios, la transición toma lugar más lento de lo que muchos creerían.

Pausa urgente en la industria de servicios

¿Ha desacelerado China su transición a una industria de servicios?

No cabe duda que el mercado laboral chino se está rebalanceando. Estadísticas sobre empleo del Buró Nacional de Estadísticas muestran una firme transición de industrias secundarias a terciarias en los años anteriores al 2016, el último año en el que las cifras están disponibles.

China Beige Book, que colecta sus propias estadísticas económicas, también ha notado esta tendencia. “Contratar ha sido más extensivo en servicios que en manufactura desde el 2015,” dijo el gerente de la compañía.

Pero este rebalance no parece ser el resultado de la absorción de los trabajadores por la industria de servicios. De hecho, China Beige Book no ha detectado una tendencia de despidos en industrias manufactureras.

“No hemos notado una desaceleración a gran escala del crecimiento de empleabilidad de las industrias manufactureras,” dice Qazi. “De hecho, el crecimiento en empleos en manufactura sigue estando muy por encima que hace dos años.”

En parte, el motivo es el crecimiento en la economía global desde inicios del 2017, que ha beneficiado a exportadores chinos. Pero también se debe a la decisión intencional del gobierno de estimular la economía, especialmente rumbo al 19° congreso del partido en Octubre del año pasado. “Se permitió que las manufactureras tuvieran acceso a créditos con menores tasas de interés,” explica Qazi.

De acuerdo a China Beige Book, las tasas de contratación en la industria de manufactura continuó su aceleración a lo largo del 2017 aún y cuando el sector de servicios fluctuaba. “Esto crea serias dudas sobre qué tanto de este crecimiento se debe al mercado.”

Estas tendencias sugieren dos cosas sobre el actual mercado laboral. Primero, es la manufactura, no los servicios, la que guía la empleabilidad en meses recientes. Segundo, el gobierno carece la confianza en la habilidad de la industria de servicios para hacerlo. “Definitivamente ha habido reticencia a distanciarse del antiguo modelo de crecimiento con la rapidez con la que China necesita.”

Una revolución lenta

¿Ha desacelerado China su transición a una industria de servicios?

En este tipo de ambiente político, las manufactureras tienen pocos incentivos para invertir en nueva maquinaria costosa. Y hay señales de que otros factores retienen el impulso de la automatización.

Las cifras en los encabezados sugieren que China está progresando hacia la automatización. El país ya se ha convertido en el mayor comprador de robots industriales en el mundo. Para el 2020, se predice que China gastará USD$60 mil millones anualmente en robots, lo que constituye la mitad de todo el gasto en Asia-Pacífico, de acuerdo a investigadores de International Data Corp.

Varios gobiernos locales han seguido el liderazgo de Dongguan emitiendo políticas que ayuden a las manufacureras a automatizar la producción, incluyendo Kunshan al este de China, y Shunde al sur, de acuerdo a Jenny Chan, profesor asistente en la Universidad Politécnica de Hong Kong, cuya investigación se enfoca al mercado laboral chino. Pero estas ciudades siguen siendo una minoría.

Incluso algunos modelos de automatización parecen perder el entusiasmo. Dongguan fue la primera ciudad en ofrecer subsidios para que las manufactureras compraran robots industriales. Su ubicación en el delta del río Perla, una de las regiones más ricas en China, significa que sintió el impacto del creciente costo laboral antes que en otras ciudades.

Pero después de años de promover con bombo y platillo sus incentivos, la ciudad parece haber abandonado silenciosamente la campaña. “El nuevo alcalde de Dongguan nunca menciona la política de automatización”, dice Lin Jiang, profesor de economía en la Universidad de Sun Yat-sen, ubicada en Guangdong.

No queda bien claro qué tan exitosas han sido las políticas de automatización de Dongguan. La población de la ciudad, que consiste de una abrumadora mayoría de trabajadores que han emigrado de áreas rurales, ha caído de 12 millones a 8 millones en los últimos cuatro años. Pero es imposible saber qué tantos trabajadores abandonaron la ciudad directamente como resultado de la campaña. La investigación de Chan sugiere que cerca de 87 mil trabajadores en la ciudad fueron reemplazados por robots del 2014 al 2016, pero el gobierno de Dongguan no ha publicado sus propias estadísticas.

En realidad, probablemente la mayoría de trabajadores dejaron la ciudad porque sus compañías fueron reubicadas en el interior, donde los salarios son más bajos. Para muchas manufactureras, particularmente en industrias donde los márgenes de ganancia son muy cerrados, desplazarse al interior es más atractivo que automatizarse.

“Para productos baratos, las fácbricas prefieren utilizar el estilo de producción con baja tecnología para ahorrar costos,” explica Lin. “A pesar del hecho de que los costos de mano de obra en China son seis veces mayores que hace 10 años, los trabajadores en ocasiones siguen siendo más baratos que robots.”

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