Si quieres seguir las tendencias del futuro, tienes que ver lo que las compañías chinas están haciendo en el mundo en desarrollo.

Original: Michael C. Wenderoth para Forbes

En una plática para ejecutivos globales, comencé con una imagen de un auto y un signo de interrogación. ¿Cuántos pueden identificar la marca?

La mayoría, de Norteamérica y Europa Occidental, se veían confundidos. Sólo dos levantaron la mano: Uno de Irán y el otro de Colombia. “Es un Chery,” dijo uno de ellos. “En mi país están por doquier.”

Ellos probaron mi punto: Los chinos, ampliamente vistos como exportadores de productos y ropa baratos por años, claramente se han expandido internacionalmente, y en sectores sofisticados. Pero los occidentales, a juzgar por las manos en la sala, no estaban conscientes del creciente éxito de China, simplemente porque no estaban viendo marcas chinas en sus mercados.

Esa plática ocurrió en 2005.

Más de una década después, es difícil encontrar a un ejecutivo occidental que no sepa de Huawei, Alibaba o Tencent. Sin embargo, menos personas han escuchado de Xiaomi o ByteDance, que representan el éxito internacional de las compañías chinas, y en varias ocasiones en mercados emergentes. El occidente ignora estas compañías, y es una pena, porque ofrecen una mirada de cómo se verá el futuro.

Tan sólo hace cinco años, el Oeste argumentaba que China no podía innovar. Hoy en día, los líderes de negocios reconocen que China está innovando, que Occidente tiene que despertar, y que los disruptores están creando sus propios modelos.

¿Las compañías chinas se apoderarán del mundo? ¿Se volverán las fuerzas mundiales dominantes como muchas de sus compañeras en Estados Unidos, Europa Occidental, Japón y Corea del Sur? Si las compañías chinas se convierten en las siguientes potencias, ¿lo habrán hecho debido al proteccionismo injusto y el apoyo de su gobierno?

Si los chinos tomarán el mundo, es una cuestión irrelevante: Si quieres seguir las tendencias del futuro, tienes que ver lo que las compañías chinas están haciendo en el mundo en desarrollo. Y con Estados Unidos en guerra comercial y con un sentimiento anti chino al alza en occidente, es aún más importante ver la actividad china fuera de mercados consolidados.

Para mostrar un panorama general, hay que ver al mundo en desarrollo:

India

De las 100 aplicaciones más populares para Android el año pasado, 44 fueron desarrolladas por compañías chinas, mucho más que las 18 del 2017. Después de cinco años de establecerse en India, Xiaomi posee 30% de las ventas de smartphones, superando a Samsung. Xiaomi tuvo éxito debido a la voluntad de localizarse o asociarse, y su director para india es local. Alibaba y Tencent invirtieron en compañías indias locales en pagos, educación, transmisión de música y autos compartidos. A pesar de que tiene mucho en común con India como economía en desarrollo, el crecimiento de China es impresionante dada la gran diferencia cultural entre ambos países. La mayoría de ejecutivos de equipos chinos con los que cotidianamente hablo dicen que India es está casi hasta abajo en mercados extranjeros prioritarios en los que quieren trabajar.

Sudeste de Asia

Indonesia, hogar de más de 270 millones de personas, y los mercados emergentes en la región tienen un PIB per cápita muy atractivo, no muy lejos de los niveles de China cuando su economía comenzó a despegar. LA industria ligera se movió a esta región, y otras industrias de manufactura le han seguido conforme los precios de mano de obra china aumentan. Las compañías chinas también han contemplado a la región para su expansión, ya que su mercado en casa está desacelerando o las exportaciones a Estados Unidos están detenidas. Los gigantes tecnológicos chinos han hecho grandes inversiones estratégicas en Shopee, Go-jek, Grab y Traveloka, difícilmente marcas reconocidas por los estadounidenses.

Latinoamérica

Los chinos han estado activos en Latinoamérica y África por mucho tiempo, construyendo aliados geopolíticos estratégicos y una fuente de recursos naturales. A Didi Chuxing, la aplicación para autos compartidos, le ha ido bien en Brasil a partir de adquisiciones. Pexi Urbano, un centro de descuentos en línea en Sudamérica duplicó sus ventas anuales después de ser apoyado por Baidu. El crecimiento de la inversión china en la región muesstra cómo Latinoamérica es más similar a China que a Estados Unidos, y cómo las compañías latinoamericanas pueden beneficiarse de la guía y la innovación chinas. Mientras que China impulsó la tecnología, a industrias tradicionales como la automotriz, de electrónicos de consumo y de servicios financieros les ha ido bien. Un ejecutivo de un banco chino, en anonimato dijo que su compañía lanzará el primer “banco inteligente” fuera de China en Latinoamérica, no en Estados Unidos.

Photo by Captain Kimo on Foter.com / CC BY-NC-ND

Emprendedores e inversionistas en mercados en desarrollo han incrementado el número de visitas a China y han aprendido de compañías chinas. Es una prueba del reconocimiento que China tiene en varios sectores, como el de telefonía móvil, y que las compañías chinas han mejorado o adaptado a los modelos de Silicon Valley, o que ellos mismos han innovado.

Por supuesto, China se enfrenta a los retos de globalizarse. Por ejemplo, está el problema de PESTLE: Factores Políticos, Económicos, Sociales, Tecnológicos, Legales y Ambientales son diferentes en otros mercados. El éxito del e-commerce chino, por ejemplo, se debe mucho a una fuerte red de telecomunicaciones, logística e infraestructura de pagos que puede no estar presente en otros países en desarrollo. China puede ser víctima de su propio éxito y arrogancia, y el famoso sistema “996” en la cultura de trabajo china (de 9am a 9pm, 6 días de la semana) puede cobrarles factura a la larga y llevar al fracaso en el extranjero.

Pero no cabe duda que los chinos están poniéndose de pie: Son ambiciosos, son clase mundial, han pasado la prueba de la batalla en un mercado local ultra competitivo y tienen acceso a capital. Conforme el crecimiento en China se reduce, o las puertas se cierran en Estados Unidos, el fenómeno de las chuhai (compañías chinas que se lanzan al resto del mundo) comenzó hace 5 años y poco a poco ha mejorado, como lo demuestra el hecho de que un tercio de los estudiantes de universidades europeas a los que enseño tienen teléfonos celulares y rastreadores de fitness chinos.

El gobierno chino también ha apoyado sectores clave. En inteligencia artificial, China tiene grandes cantidades dedatos y está menos preocupada por la privacidad, lo que le da una ventaja por encima de Estados Unidos. Tik Tok parecería que es una aplicación inocente que atrae a adolescentes, pero su auge espectacular a través de Inteligencia Artificial muestra por qué ByteDance, su fundador, se ha vuelto la startup más valiosa, y probablemente se convierta en el siguiente Facebook. Puedes esperar ver historias similares en sectores como salud, autos eléctricos y genómica.

Es muy simplista declarar la perdición de occidente o la dominación de China, pero la tendencia es clara: Los chinos son la fuerza emergente con la que occidente tendrá que lidiar. Para mirar al futuro, habrá que ver de cerca sus compañías en mercados en desarrollo.

Michael C. Wenderoth es profesor en IE Business School y Consejero Senior en InterChina Consulting.

Fuente

Rodrigo es Licenciado en Relaciones Internacionales por el ITESM, cuenta con Maestría en Negocios Internacionales por la Universidad de Suzhou. Se especializa en temas de Asia Oriental. Traductor e intérprete consecutivo de japonés, chino, inglés y español, cuenta con experiencia en la industria automotriz e inversión. Actualmente es fundador de Qualli, una empresa de traducción y consultoría comercial.